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Perro con vómitos o diarrea: cuándo ir al veterinario y qué hacer

Lo oyes antes de verlo: esa arcada que se reconoce desde la otra punta del piso y que te saca de la cama a las tres de la mañana. Luego llega la pregunta de siempre, con el rollo de papel en la mano. Si tu perro vomita o tiene diarrea, casi nunca hay que salir corriendo, pero hay unas pocas señales en las que esperar es un error, y conviene tenerlas claras antes de que pase.

Abajo tienes primero los plazos, después qué hacer en casa si es leve, qué no hacer nunca y dos casos que se repiten mucho, el vómito amarillo de primera hora y el perro pequeño que se traga lo que no debe.

Perro vomita o tiene diarrea: los plazos para ir al veterinario

La tabla sigue las guías de una entidad veterinaria británica de referencia (PDSA, 2023 y 2024). Donde la guía no pone hora, he puesto un criterio prudente, siempre hacia el lado de ir antes.

Lo que ves Plazo
Sangre en el vómito, o arcadas sin sacar nada con la tripa hinchada Ahora, a urgencias
Se desmaya, está desorientado o no se tiene en pie Ahora, a urgencias
Sabes o sospechas que se ha tragado un tóxico o un objeto Ahora: llama antes de que haya síntomas
Vomita una y otra vez, incluso el agua Hoy, sin esperar a la noche
Diarrea con sangre o moco, tripa dolorida, apatía o encías pegajosas Hoy
Es cachorro, es mayor, tiene otra enfermedad o toma antiinflamatorios Hoy, aunque parezca leve
Un vómito suelto o diarrea leve, y está animado Vigilar en casa; si a las 24 horas no va claramente mejor, cita

La tripa dolorida se reconoce por cómo se coloca: se queja al cogerle en brazos o se pone en «postura de rezo», con las patas delanteras estiradas en el suelo y el trasero en alto. Las encías pegajosas y los ojos hundidos son señales de que se está deshidratando.

Si vomita todo lo que bebe, tiene la tripa hinchada o hay sangre, no esperes a mañana. En un perro pequeño, unas horas de vómitos seguidos bastan para deshidratarle, y un objeto atascado no se resuelve solo.

Si es leve: agua, comida blanda y 24 horas de vigilancia

Un vómito aislado en un perro que después come, bebe y te pide el paseo como si nada suele ser una indigestión: algo del suelo, demasiado deprisa o un premio de más. Lo mismo vale para una diarrea leve de pocas horas. En esos casos, el plan en casa es sencillo.

  1. Agua fresca siempre a mano, y que beba poco y a menudo; si bebe a lo bestia y lo vomita, ofrécesela en pequeñas cantidades.
  2. Comida blanda en tomas pequeñas durante el día: arroz blanco cocido con pechuga de pollo hervida sin piel ni hueso, o pescado blanco, o una lata de dieta gastrointestinal del veterinario.
  3. Nada de grasas, restos de comida ni premios hasta que esté bien.
  4. Reposo: paseos cortos solo para hacer sus cosas.
  5. Vuelta a su pienso poco a poco, mezclándolo durante dos o tres días, o de tres a cinco si fue diarrea.

Sobre el ayuno: algunas guías proponen unas horas sin comida en un adulto sano con diarrea, pero no en cachorros, perros mayores o con otra enfermedad. En un teckel, que tiene pocas reservas, nunca hagas un ayuno largo sin hablarlo con el veterinario. La dieta blanda casera tampoco debe alargarse más de unos días: no está equilibrada para comer así mucho tiempo.

Si en 24 horas no ha mejorado claramente, si vuelve a vomitar al reintroducir la comida o si aparece cualquier señal de la tabla, la vigilancia se acaba ahí: cita ese mismo día.

Lo que no debes darle ni hacerle en casa

El botiquín de casa está lleno de cosas que parecen razonables y no lo son. No le des antidiarreicos, protectores de estómago ni analgésicos de personas sin que te lo diga el veterinario: algunos son tóxicos para el perro y otros esconden síntomas que el veterinario necesita ver. Lo que sí tiene sentido tener en casa lo recoge la guía del botiquín básico para tu teckel.

Tampoco le provoques el vómito por tu cuenta si crees que se ha tragado algo. Con algunos productos, devolverlos hace más daño a la salida que a la entrada, y la decisión depende de qué se ha tragado y cuándo. Llama a tu veterinario o a una clínica de urgencias, con el envase en la mano si lo tienes.

Y no le fuerces a comer. Un perro con la tripa revuelta que rechaza la comida durante unas horas está haciendo lo sensato; uno que lleva más de un día sin comer, ya no.

El vómito amarillo de primera hora

Es una de las búsquedas que más se repiten: el perro vomita un poco de líquido amarillo o espuma por la mañana temprano, o de madrugada, y luego desayuna tan tranquilo. Ese amarillo es bilis, y suele aparecer cuando el estómago lleva muchas horas vacío.

Cuando se descartan otras causas, se habla de síndrome del vómito bilioso. En el estudio más citado sobre el tema, la mayoría de los perros mejoró repartiendo la comida en más tomas o dándoles una toma por la noche, a veces con medicación (Ferguson et al., 2016). Si a tu teckel le pasa, prueba a repartir su ración diaria en tres tomas, sin añadir comida de más; cómo hacerlo está en la guía de cuánto come un teckel.

Pero el diagnóstico es por descarte. Si vomita bilis más de un par de veces por semana, si pierde peso o si además está apagado, pide cita esa semana: en el mismo estudio, algunos casos resultaron ser otra cosa.

Por qué un teckel tiene menos margen

Dos razones. La primera es el tamaño: un perro de cinco o nueve kilos pierde proporcionalmente más líquido con cada vómito que uno de treinta, y los cachorros se deshidratan todavía antes. Por eso, en un cachorro con vómitos o diarrea que pasan de un día, la consulta no espera.

La segunda es el hocico. El teckel lo prueba todo, y lo que se traga no siempre sale por donde debe. Trufa pasó días enferma después de comerse algo que nunca supimos qué era, y la historia terminó con ella vomitando un clavo oxidado. Se resolvió sola, y tuvimos suerte. Vómitos repetidos, tripa dolorida y que no retenga ni el agua es la combinación que hace pensar en una obstrucción, y esa no se vigila en casa.

Para que la consulta vaya rápida, apunta cuántas veces ha vomitado o ha hecho de vientre y desde cuándo, qué aspecto tenía (una foto ayuda, aunque te dé reparo), qué ha comido en las últimas 24 horas y si está al día de desparasitación, porque los parásitos intestinales también dan diarrea.

Te lo cuento como dueña, no como veterinaria: es lo que he aprendido viviendo con un teckel que se lo come todo y leyendo más de la cuenta. Si tu perro vomita sangre, no retiene el agua, tiene la tripa hinchada o sabes que se ha tragado algo, no esperes a ver si se le pasa: llama hoy, y si es de noche, a urgencias. En un perro pequeño, unas horas cuentan.

Por si vuelve a pasar:
– Las señales que piden veterinario ahora, hoy o esta semana
– Qué come un teckel y qué no debe probar nunca
– Toda la salud del teckel

Fuentes consultadas

PDSA (2024). «Vomiting in dogs». Pet Health Hub. pdsa.org.uk
PDSA (2023). «Diarrhoea in dogs». Pet Health Hub. pdsa.org.uk
Ferguson, L., Wennogle, S. A. y Webb, C. B. (2016). «Bilious Vomiting Syndrome in Dogs: Retrospective Study of 20 Cases (2002-2012)». Journal of the American Animal Hospital Association, 52(3), 157-161. doi:10.5326/JAAHA-MS-6300
ASPCA Animal Poison Control Center. «Is It Ever Safe to Induce Vomiting?». aspca.org
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).

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