Mi teckel tiene un máster en rebozarse. Caca de caballo fresca, lombrices después de la lluvia y, en su día de gloria, un erizo en descomposición con gusanos incluidos. Y si puede elegir, justo después del baño. Cuidar a un teckel es exactamente eso: hacer las cosas bien sabiendo que él tiene otros planes.
Esta sección reúne los cuidados del teckel de cada día y de cada semana: higiene, comida, ejercicio y esos pequeños peligros del campo que nadie te cuenta. Casi todo tiene una conexión directa con lo más delicado de la raza, que es la espalda, así que aquí nada es solo estético.
Qué encontrarás aquí:
- Higiene del teckel: baño, orejas, ojos, uñas y dientes.
- Cuidados según el pelaje: corto, largo o duro.
- Alimentación y peso ideal.
- Ejercicio que cansa sin castigar la espalda.
- Desparasitación interna y externa.
El baño: menos de lo que crees, mejor de lo que haces
Un teckel no necesita un baño semanal. Necesita uno cuando huele a lo que se ha revolcado, y eso, con suerte, pasa cada pocas semanas. Bañarlo de más le quita la grasa natural de la piel y, de paso, le da un motivo para salir corriendo a buscar algo que huela «a perro». Porque esa es otra: el revolcón no es guarrería, es instinto de cazador camuflando su olor, y lo explicamos en por qué los teckels se revuelcan en olores fuertes. La rutina completa de baño, secado y champú está en la guía de higiene del teckel.
Corto, largo o duro: cada pelo pide una cosa
El pelo corto se conforma con una manopla de goma. El largo necesita cepillo y paciencia para que no se formen nudos detrás de las orejas. El duro, el de Ona, no se corta con tijera: se hace stripping, que es arrancar a mano el pelo muerto, y suena peor de lo que es. Si lo pasas a máquina, el pelo se ablanda, y varias criadoras citadas por Linda Whitwam advierten de que después cuesta que vuelva a ser el mismo: piénsalo antes de la primera rapada. Cada uno tiene su calendario en los cuidados según el tipo de pelaje.
Orejas, ojos y dientes: donde empiezan las facturas
Las orejas largas ventilan mal y son la puerta de entrada de las otitis; los dientes pequeños y apiñados acumulan sarro antes de lo que imaginas. Una revisión rápida de orejas cada semana y algo de higiene dental casi a diario ahorran muchas visitas al veterinario. Lo tienes paso a paso en ojos y oídos y en la higiene dental del teckel.
Las uñas también son un tema de espalda
Unas uñas largas cambian la forma en que el teckel apoya las patas, y una mala pisada repetida miles de veces acaba pasando factura a la postura y a la columna. Si las oyes repiquetear en el suelo de la cocina, ya llegas tarde. Cortarlas cada pocas semanas, poquito cada vez y con premio, es de esas cosas pequeñas que suman.
Comer menos de lo que pide (que es siempre más)
El teckel no come: negocia. Y si gana todas las negociaciones, la columna paga los intereses. Mantenerlo delgado es probablemente lo mejor que puedes hacer por su salud, y por eso tenemos una página sobre alimentación y otra sobre cómo saber si tu teckel está en su peso.
Moverse mucho, saltar poco
Es un perro de caza y necesita más ejercicio del que sugieren sus patas: algo más de una hora al día le sienta bien a su cabeza y a su espalda. Lo que conviene limitar son los impactos repetidos, como saltar del sofá veinte veces al día. Cómo encontrar el equilibrio está en el ejercicio del teckel, y por qué importa tanto, en los problemas de espalda.
Espigas: el peligro pequeño de cada primavera
Las espigas secas de finales de primavera y del verano se clavan en las orejas, entre los dedos o en la nariz, y avanzan hacia dentro. Un teckel con el hocico pegado al suelo es candidato a llevarse alguna a casa. Revísale orejas y patas después de cada paseo por campo. Si sacude la cabeza sin parar, se lame una pata con insistencia o estornuda de golpe y sin pausa después de olisquear la hierba, ve al veterinario ese mismo día: una espiga no sale sola.
Parásitos y revisiones: el calendario que no se negocia
Pipeta, collar o comprimido; vacunas al día; una revisión anual aunque esté estupendo. Es la parte aburrida de los cuidados del teckel y la que más problemas evita. Tienes el calendario y el aviso importante si en casa también hay gato en la guía de desparasitación.
Puedes hacerlo todo bien y que tu teckel vuelva del parque oliendo a erizo. No es un fracaso. Es la confirmación de que está sano, contento y fiel a sí mismo.
Fuentes consultadas
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Packer, R. M. A., Seath, I. J., O’Neill, D. G., De Decker, S. y Volk, H. A. (2016). «DachsLife 2015: an investigation of lifestyle associations with the risk of intervertebral disc disease in Dachshunds». Canine Genetics and Epidemiology, 3:8. doi:10.1186/s40575-016-0039-8