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Cuánto duerme un cachorro de teckel y dónde debe dormir

Lo trajiste a casa esperando un terremoto y te has encontrado con un cachorro que se queda dormido a medio mordisco, con tu cordón todavía en la boca. A las tres horas sigue frito y tú ya has buscado en el móvil si es normal. A las tres de la madrugada, en cambio, está despierto, llora y tiene ganas de fiesta.

Las dos cosas tienen arreglo, y casi siempre son normales. Aquí va cuánto duerme un cachorro de teckel, dónde conviene que lo haga las primeras noches, cómo se organiza la madrugada sin que nadie acabe llorando (tú incluida) y las pocas señales que convierten el sueño en motivo para llamar al veterinario.

Cuánto duerme un cachorro de teckel: de 18 a 20 horas al día

Un cachorro recién llegado duerme entre 18 y 20 horas al día, y es lo esperable (Whitwam, 2021; Richie, 2020). No en un bloque, sino a trozos: se despierta, hace pis, come, juega un rato con una intensidad desproporcionada y cae redondo donde le pille. Ese patrón de siestas cortas encadenadas es el normal a las ocho o diez semanas. La resistencia ya llegará, y antes de lo que crees.

Ahora, lo que no vas a encontrar aquí. Por internet circulan tablas muy precisas de cuántas horas duerme un cachorro de 2, 3, 4 o 6 meses, y no he encontrado ninguna que diga de qué estudio sale. Lo que sí está claro es la tendencia: las horas de sueño bajan a medida que crece, los ratos despierto se alargan y, al acabar el primer año, tendrás un perro bastante más activo que el que llegó. El ritmo exacto depende de cada cachorro.

La señal que importa no es el reloj. Un cachorro que duerme mucho y, cuando se despierta, se despierta del todo, con hambre, curiosidad y ganas de morderte los tobillos, está bien. El que preocupa es el que sigue apagado también despierto, y de ese hablamos al final.

Un cachorro con sueño no se duerme: muerde

Aquí está la trampa. Los bebés humanos, cuando tienen sueño, se frotan los ojos. Los cachorros, muchas veces, se aceleran: corren sin rumbo, ladran a la nada y te muerden las manos con más fuerza que hace una hora. Si a eso le respondes con más juego, lo pasas de vueltas, y luego te preguntas por qué lleva toda la tarde mordiendo todo lo que se mueve, tus tobillos incluidos.

Los manuales de la raza insisten en que el sueño abundante forma parte del desarrollo normal del cachorro: a un bebé no lo despiertas cada hora para jugar, y a él tampoco. En la práctica, cuando lo veas en ese modo, no necesita otra pelota. Necesita su sitio, poca luz y que nadie lo moleste. Si en casa hay niños, la norma más útil es también la más difícil de cumplir: cuando está dormido, no se le despierta, ni aunque la abuela haya venido expresamente a verlo.

Las siestas de día ayudan también con el pis: cada vez que se despierta, fuera. Es uno de los momentos fijos, junto a después de comer y después de jugar, que ordenan la guía para que deje de hacer pis dentro de casa. Y si lo que te preocupa son los dientes, lo que funciona con un cachorro que muerde empieza, casi siempre, por comprobar que ha dormido lo suficiente.

Dónde debe dormir un cachorro las primeras noches

Al principio, en un espacio cerrado y pequeño: un transportín o un parque, no la casa entera. Es lo más parecido a lo que seguramente tenía en el criadero, un rincón pequeño y suyo, y a un teckel la madriguera le habla en su idioma. El transportín acelera el aprendizaje del pis, porque a un cachorro le cuesta ensuciar el sitio donde duerme. El parque le da más espacio y a ti menos culpa. Las dos opciones valen, siempre que ese sitio no se use nunca como castigo.

Las dos o tres primeras noches, muchas criadoras aconsejan ponerlo pegado a tu cama, porque tenerte a un palmo, oyéndote y oliéndote, le quita buena parte del miedo. Luego ya decides dónde va a dormir de forma definitiva. El sitio tiene que estar sin corrientes, lejos del radiador y del sol de la mañana. Y dentro, poca cosa:

  • una cama o una manta lavable que no pueda destrozar en dos noches;
  • una toalla o un trapo con el olor de su madre, si el criador o la protectora te lo da;
  • un mordedor seguro, para que no se ensañe con los barrotes;
  • una manta más si hace frío, porque viene de dormir amontonado con sus hermanos;
  • el agua, fuera durante la noche.

Lo del frío va en serio. De cachorra, Trufa temblaba si no notaba calor cerca, y una manta encima del transportín, tapando tres lados y con el frontal libre y un hueco abajo para que corra el aire, lo convierte en una cueva bastante convincente. Para el día en que toque elegir cama de verdad, la guía de camas para teckel explica por qué conviene una entrada baja.

Sobre el sitio definitivo, dentro o fuera de tu habitación, no hay respuesta única. En los manuales de la raza se repite que el cachorro que se acostumbra a dormir solo tiene menos problemas de apego después, y tiene sentido como prevención de la ansiedad por separación. Si duerme en tu cuarto, tampoco pasa nada: lo que lo desordena todo es cambiar de criterio cada noche.

La primera noche, el despertador y las semanas siguientes

La noche empieza antes de apagar la luz. Último rato de juego tranquilo, salida a hacer pis justo antes de acostaros y al transportín sin ceremonia. Si llora, qué hacer y qué no está contado en la guía del primer día con un teckel; aquí va la parte de la madrugada.

Un cachorro de dos meses no aguanta la noche entera sin orinar, porque su cuerpo todavía no da para tanto. Lo habitual es poner el despertador unas cuatro horas después de acostarte las primeras noches y sacarlo en modo bibliotecaria: en brazos, sin luces ni conversación, pis, un «muy bien» en voz baja y vuelta al transportín. Si lo despiertas para jugar, aprenderá que las cuatro de la mañana son hora de recreo. Hay criadores que no lo ven necesario, así que pregunta al tuyo cómo lo hacía, aunque muchos creen que acorta el aprendizaje.

Cuándo Dónde duerme La madrugada
Noches 1 a 3 Transportín o parque junto a tu cama Despertador unas cuatro horas después de acostarte
Semanas 1 y 2 Lo vas alejando hacia su sitio definitivo, un poco cada pocas noches Retrasas el despertador poco a poco
Hacia los 4 o 5 meses En su sitio de siempre Suele aguantar una noche corta si sale lo último antes de dormir y lo primero al levantarte

Cuando lo alejes de tu cama, es probable que proteste un par de noches más. Es normal y se pasa si no vuelves atrás al primer gemido. Y asume que vienen meses de madrugones: a las siete de la mañana, un cachorro no entiende de fines de semana.

La primera noche de Trufa fue de improvisación pura, sin cama ni transportín, y cómo terminó aquello lo cuento en la primera semana con un teckel. Spoiler: el suelo le duró poco.

¿Y en tu cama? Más adelante, y bajándolo en brazos

Las criadoras suelen desaconsejar que un cachorro duerma en la cama hasta que haga sus necesidades fuera, y alguna prefiere esperar hasta los seis meses. El motivo práctico se entiende a las cuatro de la mañana, sobre tu edredón. El otro motivo es la espalda.

Mientras crece, el consejo casi unánime para el cachorro de teckel es que no salte de la cama ni del sofá, porque sus huesos todavía son blandos y la columna de esta raza envejece pronto. Eso no significa meterlo en una urna. Moverse, pasear y subir las escaleras a su ritmo, sin carreras, va a su favor: en un estudio con 43.517 perros, usar escaleras a diario en casa se asoció con menos hernia discal, no con más (Wee y Nin, 2025). Lo que sobra es el salto desde un colchón a un suelo duro, y más si lo da medio dormido.

Si decides que acabará durmiendo contigo, que suba y baje en brazos, con una mano bajo el pecho y otra bajo el trasero, y que el día de mañana tenga una rampa o unos escalones. Trufa se rompió una pata a los cuatro meses por culpa de un obstáculo casero, y la historia completa está en la guía del cachorro de teckel. Todo lo que viene después, cuando ya es adulto y duerme a tu lado, lo tienes en si tu teckel duerme en tu cama.

Cuándo dormir mucho deja de ser normal

Un cachorro que duerme veinte horas y despierta con ganas de guerra no necesita nada. El que debe preocuparte es el que está apagado también despierto: no te sigue, no le interesa la comida, cuesta despertarlo o se levanta como si le pesara el cuerpo. En un cachorro hay dos causas que no esperan.

La primera es la bajada de azúcar. Los cachorros muy pequeños, sobre todo por debajo de las doce semanas, tienen poca reserva de energía y pueden quedarse sin ella entre comidas, sobre todo si han pasado frío, estrés (un viaje, el cambio de casa) o tienen parásitos; se nota en somnolencia, temblores, debilidad o que se tambalea.

La segunda es el parvovirus: suele empezar con decaimiento y falta de apetito, y en uno o dos días llegan los vómitos y la diarrea. Los más expuestos son los cachorros de seis semanas a seis meses y los que aún no tienen completas las vacunas, y por eso el calendario de vacunas del cachorro no se retrasa.

Lo que ves Plazo
Tiembla, se tambalea, está muy débil, cuesta despertarlo o convulsiona Ahora, a urgencias, llamando por el camino
Está decaído y además vomita o tiene diarrea, sobre todo si no tiene todas las vacunas Hoy, sin esperar a mañana; llama antes de ir
Se salta una comida y está apagado Hoy, aunque no haya más síntomas
Come y juega, pero duerme más de lo que esperabas Normal; coméntalo en la próxima revisión

Si sospechas parvovirus, avisa por teléfono antes de llegar a la clínica. Es muy contagioso, y lo normal es que te pidan esperar fuera hasta que os llamen. Si el cachorro está flojo y casi no responde, no intentes darle de comer ni de beber, porque puede atragantarse: pregunta por teléfono qué hacer mientras vais de camino.

Una última cosa que asusta mucho y casi nunca es nada: las patadas, los gemidos y los pequeños ladridos mientras duerme. Son sueños. Si los movimientos no paran cuando lo llamas o lo tocas con suavidad, el cuerpo se pone rígido o después se despierta desorientado, eso ya no es un sueño, y es una llamada inmediata al veterinario. Para el resto de dudas, tienes cuándo llamar al veterinario ordenado por plazos.

Los primeros meses de un teckel se miden en siestas: las suyas, que son muchas, y las tuyas, que de momento no existen. Las tuyas vuelven antes de lo que parece.

Para las noches que quedan:
– Todos los cuidados del teckel, por etapas
– Lo que pasa en casa durante los siete primeros días
– Qué cama le deja entrar andando y le guarda la espalda

Fuentes consultadas

Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Richie, V. (2020). The Complete Guide to Dachshunds. LP Media.
Wee, C. y Nin, D. Z. (2025). «Demographic and lifestyle characteristics impact lifetime prevalence of owner-reported intervertebral disc disease: 43,517 companion dogs in the United States». Journal of the American Veterinary Medical Association. doi:10.2460/javma.24.08.0553
Coile, C. (2024). «Hypoglycemia in Dogs». American Kennel Club. akc.org
Gallagher, A. (revisado en 2025). «Canine Parvovirus Infection (Parvoviral Enteritis in Dogs)». Merck Veterinary Manual. merckvetmanual.com
PDSA (2023). «Parvovirus in dogs». Pet Health Hub. pdsa.org.uk

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