Saltar al contenido
Home » Cuidados » Cachorro » Cachorro de teckel sin sustos: espalda, comida, sueño y dientes

Cachorro de teckel sin sustos: espalda, comida, sueño y dientes

Hay una semana, más o menos entre los tres y los cuatro meses, en la que el cachorro de teckel aprende dos cosas a la vez: que el sofá está a su alcance y que tus manos sirven para morder. Tú, mientras, constatas que no has dormido una noche entera desde que llegó. Alguien va a ceder primero, y no será él.

Lo que hagas estos meses se nota durante quince años. No tanto por la obediencia, que llegará cuando él lo considere oportuno, sino por el cuerpo y el carácter: un cachorro de teckel crece sobre una columna larga, con una ventana de socialización que se cierra pronto y un estómago que no perdona los cambios bruscos. Aquí va lo específico de esta raza, sin repetir lo que ya sabes de cualquier perro.

Edad para dejar a la madre Entre 8 y 12 semanas. Las criadoras británicas prefieren de 10 a 12 en el teckel (Whitwam, 2021).
Comidas al día De 3 a 4 hasta las 12-16 semanas (Whitwam, 2021). Después, menos tomas. De adulto, dos.
Sueño 18 horas o más al día al principio. Es normal.
Ventana de socialización La etapa más receptiva llega hasta los 4 meses.
Primera vacuna Hacia las 8-9 semanas, a menudo antes de salir del criadero. El calendario lo fija tu veterinario.
Primera visita al veterinario En las primeras 24-48 horas en casa (Richie, 2020).
Cuánto aguanta sin hacer pis Más o menos una hora por cada mes de edad.

La espalda de un cachorro de teckel se cuida en brazos, no entre algodones

Linda Whitwam (2021) recoge un consejo casi unánime entre las criadoras británicas que entrevista: mientras crece, nada de saltar del sofá ni de la cama, porque los huesos de un cachorro todavía son blandos. Y otro que repiten todas: importa más cómo lo coges que cuántas veces lo coges. Una mano bajo el pecho, la otra bajo el trasero, el cuerpo horizontal como una bandeja. Al dejarlo en el suelo, igual: no sueltas hasta que tiene las patas en el suelo.

Lo que nunca: levantarlo por las axilas con el resto del cuerpo colgando, ni dejar que los niños lo carguen sin supervisión. Es el gesto más inocente del mundo y la columna del teckel lo registra todo.

Ahora, la parte que no sale en los foros. Cuidar la espalda no consiste en convertirlo en un jarrón. En el estudio DachsLife, con más de dos mil teckels, los que hacían más de una hora diaria de ejercicio habían tenido menos hernias discales (Packer et al., 2016). Y en un estudio con 43.517 perros de todas las razas, subir escaleras a diario en casa se asoció con menos casos de IVDD, no con más (Wee y Nin, 2025). Ninguno de los dos demuestra causa, pero los dos apuntan hacia el mismo sitio: un teckel fuerte y activo.

Traducido a casa: rampa o brazos para el sofá y la cama, escaleras a su ritmo y sin carreras, paseos que crezcan con él y un peso vigilado desde el primer mes. La lista de lo que conviene saber sobre la IVDD en el teckel no empieza a los cinco años: empieza ahora.

Cuando Ona tenía cuatro meses vivíamos en una casa con escaleras, y para que no subiera pusimos un obstáculo improvisado. Saltó contra él, se le cayó encima y salimos del veterinario con una cachorra escayolada. La lección me costó cara: una barrera que tu cachorro puede tirar se convierte en otro peligro. Si pones una, que esté bien anclada. Si no, supervisión y paciencia.

Cachorro de teckel de pelo duro tumbado al sol sobre un suelo de madera
Cachorro de teckel de pelo duro. Foto: Sarah Thomas / Unsplash

Cuatro meses para enseñarle que el mundo no es un tejón

El teckel se seleccionó durante siglos para meterse solo en una madriguera y plantarle cara a lo que hubiera dentro. La prudencia no viene de serie. Whitwam (2021) lo resume así: un teckel poco socializado tiende a desconfiar de la gente y de otros perros, a vigilar su comida y sus juguetes y a ladrar por todo. Y la etapa en la que un cachorro acepta mejor lo nuevo llega hasta los cuatro meses.

No hace falta un plan de estudios. Basta con salidas cortas y frecuentes: el ascensor, el coche, un señor con sombrero, un paraguas que se abre, el suelo de la panadería, el ruido de la persiana. Cada cosa nueva, con un premio y sin prisa. Y en casa, tocarle las patas, las orejas y la boca a diario: el cachorro que se deja manipular hoy es el adulto al que podrás cortar las uñas y revisar en el veterinario sin un drama.

Mientras no tenga todas las vacunas, socializa sin exponerlo: en brazos por la calle, en casas de amigos con perros sanos y vacunados, sin pisar parques llenos de perros desconocidos. Tu veterinario te dirá cómo combinarlo con su calendario. Y acostúmbralo también a pasar ratos solo desde el principio; la ansiedad por separación se construye sin que nadie lo planee. Si quieres entender de dónde sale ese temperamento, está todo en el carácter del teckel.

Comida de cachorro: crecer despacio también es crecer bien

Un cachorro de teckel necesita un pienso para cachorros o uno apto para todas las etapas de la vida. El de adulto no le sirve: según Whitwam (2021), no lleva suficiente proteína y el equilibrio de calcio no es el adecuado para un esqueleto en obras. De tres a cuatro tomas al día hasta las 12-16 semanas y, a partir de ahí, ir bajando.

La trampa está en la cantidad. Darle más comida no lo hará más grande de adulto; solo lo hará crecer más rápido y pesar más. El cachorro de teckel tiene que verse bien cubierto, no redondo, y el peso que coja ahora lo cargará después una columna que no se diseñó para eso. Para saber dónde está la línea, mira la guía del peso ideal del teckel.

Los cambios de pienso, siempre graduales, mezclando durante una semana. Y una advertencia que va en serio: el cachorro de teckel come todo lo que encuentra a su altura, que es casi todo. Las criadoras consultadas por Whitwam ponen en la lista negra la cebolla, los bulbos de jardín, el chocolate, las nueces de macadamia, las mazorcas de maíz, el aguacate, el xilitol, el alcohol, los huesos cocinados y las uvas y pasas. Qué hacer si se come algo de eso, y con qué prisa, está en cuándo llamar al veterinario.

Vacunas y parásitos: la primera cita que no conviene retrasar

Vanessa Richie (2020) aconseja tener el veterinario elegido antes de que llegue el cachorro y llevarlo en las primeras 24 a 48 horas. Esa primera revisión confirma que el cachorro está sano y sirve para fijar el calendario. Si aún no tienes clínica, aquí van los criterios para elegir veterinario.

La primera vacuna suele ponerse hacia las 8 o 9 semanas, y las buenas criadoras citadas por Whitwam entregan a las 12 semanas con dos dosis puestas, porque así el riesgo de parvovirus en casa nueva es menor. Las básicas protegen frente a moquillo, parvovirus, hepatitis y leptospirosis; la rabia depende de tu comunidad autónoma. La desparasitación interna y externa empieza también en las primeras semanas, y la explico entera en la guía de desparasitación del teckel.

Si tu cachorro tiene diarrea o vómitos que duran más de un día, hay sangre, o está decaído y no come, veterinario hoy: los cachorros se deshidratan rápido (Whitwam, 2021). Si se ha comido algo de la lista de arriba, llama ahora, sin esperar a que aparezcan síntomas. Si grita al cogerlo o deja de apoyar una pata, no lo dejes para mañana.

Dieciocho horas de sueño y una primera noche larga

Un cachorro recién llegado duerme 18 horas al día o más, y Whitwam (2021) insiste en que es normal y necesario. Lo difícil es conseguir que los demás le dejen dormir. Sin despertarlo para enseñárselo a las visitas, y con los niños en sesiones cortas.

La primera noche llorará. No es manipulación: es un animal que hasta ayer dormía con su madre y sus hermanos. Muchas criadoras recomiendan el transportín junto a tu cama las dos o tres primeras noches, para que te oiga y te huela, y luego llevarlo a su sitio definitivo. Decide pronto dónde dormirá. El teckel que conoce la cama humana no vuelve a la suya sin negociar. Y si va a subir, que suba en brazos o por una rampa, porque saltar desde la cama varias veces cada noche no entra en el plan.

Con el pis, la regla de una hora por mes de edad te da una idea: un cachorro de dos meses no aguanta una noche entera. La primera semana toca levantarse, sacarlo sin fiesta y volver a la cama.

Mordisquearlo todo: cómo sobrevivir a la fase piraña

El cachorro explora con la boca y, cuando le cambian los dientes, además le alivia morder. Pelear contra eso es perder el tiempo; lo que funciona es ofrecerle algo mejor que tu zapatilla. Whitwam (2021) recoge las preferencias de las criadoras: nunca huesos cocinados, que se astillan; mejor evitar el cuero prensado, que puede atascarse; las astas son muy duras y han roto dientes; y cualquier masticable, siempre con vigilancia. Tampoco le des zapatillas viejas, porque no va a distinguir la vieja de la que estrenaste el domingo.

Cuando muerda manos, corta el juego en seco y ofrécele un juguete. Si insiste, sal de la habitación unos segundos: el mensaje es que los dientes en la piel terminan la diversión. Ojo con el gritito agudo que recomiendan algunos: con un cachorro de mucho instinto de caza puede tener el efecto contrario. Ya que estás con la boca, acostúmbralo a que se la toques: el cuidado dental empieza aquí.

Transportín, cama con borde para que se acurruque, masticables que aguanten a un teckel y una rampa para el sofá: los criterios para elegir cada cosa, sin catálogos de veinte productos, están en la sección de Equipo.

La espalda, desde el primer día

Una guía gratuita para cachorros y adultos: cómo cogerlo, qué hacer con el sofá y las escaleras, y las señales que no esperan al lunes. Se lee en una tarde.

Descarga la guía de la espalda del teckel

El cachorro no recordará la primera noche ni el primer mordisco a tu zapatilla. Su columna sí recordará cómo lo cogías.

Este tema lo trato con más calma en los libros que estoy escribiendo. Si quieres que te avise cuando salgan, suscríbete aquí.

No soy veterinaria: esto es lo que he aprendido criando a Ona y leyendo más de la cuenta sobre la raza. Las vacunas, los antiparasitarios y la comida los ajusta tu veterinario a tu cachorro concreto. Y si algo no te cuadra (no come, no juega, se queja), no esperes a la revisión: llama hoy.

Para seguir con buen pie:
– Lista del primer día: lo que necesitas y lo que no
– Arnés o collar: con qué empezar a pasear
– Todos los cuidados del teckel, por etapas

Fuentes consultadas

Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Richie, V. (2020). The Complete Guide to Dachshunds. LP Media.
Packer, R. M. A., Seath, I. J., O’Neill, D. G., De Decker, S. y Volk, H. A. (2016). «DachsLife 2015: an investigation of lifestyle associations with the risk of intervertebral disc disease in Dachshunds». Canine Genetics and Epidemiology, 3:8. doi:10.1186/s40575-016-0039-8
Wee, C. y Nin, D. Z. (2025). «Demographic and lifestyle characteristics impact lifetime prevalence of owner-reported intervertebral disc disease: 43,517 companion dogs in the United States». Journal of the American Veterinary Medical Association. doi:10.2460/javma.24.08.0553