La barba vende cachorros. En las fotos del anuncio sale un teckel de pelo duro con cejas de notario y cara de llevar razón, y nadie añade que detrás de esa cara viene el teckel con más terrier de los tres, un manto que se arranca a mano y una nariz que decide por dónde va el paseo. Todo eso se descubre ya en casa.
Trufa es de pelo duro, estándar y de color jabalí, así que esta ficha la escribo con pelos suyos en la manga del jersey. Bueno, pocos: de eso también hablamos.
| Origen | Alemania. El último de los tres pelos en fijarse, con sangre de pinscher de pelo duro y de terrier. |
|---|---|
| Carácter | El más terrier de la raza: ruidoso, curioso y con ganas de estar en medio de todo. |
| Colores más vistos | Jabalí, con diferencia. Después, rojos y negro y fuego. |
| Tamaños | Estándar, miniatura y kaninchen, separados por el perímetro del pecho. |
| Manto | Doble capa, la exterior áspera. Suelta poco y pide stripping dos o tres veces al año. |
| Esperanza de vida | Entre doce y quince años de media; con buen origen, a veces más. |
Un teckel de pelo duro lleva un terrier dentro: de dónde sale y qué carácter trae
De los tres pelos, el duro fue el último en asentarse. Había teckels de pelo áspero en Alemania desde muy pronto, pero la variedad se fijó a finales del siglo XIX cruzando teckels de pelo corto con un pinscher alemán de pelo duro.
El pinscher le alargó las patas, así que después entró el Dandie Dinmont Terrier para devolverlas a su sitio, y de paso ablandó un poco el manto. Lo que se buscaba era un perro que pudiera meterse entre zarzas y espinos sin volver hecho jirones.
Ese terrier se nota. Las criadoras británicas que trabajan con las tres variedades coinciden en una generalización: el pelo duro es el teckel más parecido a un terrier, el que ladra más, el que quiere estar donde pasan las cosas y el que vive a pleno gas.
A los miniatura de pelo duro los consideran los payasos de la raza, con un juego bruto y revoltoso. Generalizaciones, sí. Bastante certeras.
En casa lo comprobamos cada vez que aparece un conejo. Lo que hace Trufa entonces, contado en la crónica de los conejos, es perro de madriguera en estado puro, con barba y todo. El carácter que comparten los tres pelos, la valentía desproporcionada y la agenda propia, está en el carácter del teckel.
¿Y con niños? La raza en general hace buenas migas con críos que han aprendido a respetarla.
En el pelo duro hay que contar con ese juego de terrier, que a un niño de diez años le encanta y a uno de tres conviene supervisarlo. Y en cualquier teckel manda la espalda: se juega a ras de suelo, nadie lo pasea en brazos por el pasillo y, cuando hay que cogerlo, una mano va bajo el pecho y otra bajo la grupa.
Jabalí, hoja seca o negro y fuego: los colores del perro salchicha de pelo duro
El jabalí es, de lejos, el color más frecuente del pelo duro, y el de Trufa. Cómo funciona ese pelo a franjas y por qué en Reino Unido lo llaman con otro nombre lo explica la ficha del teckel jabalí.
En los anuncios españoles verás otro nombre: hoja seca. Viene del estándar de la FCI que estuvo en vigor hasta hace unos años, que describía el pelo duro como mayoritariamente jabalí, del claro al oscuro, y color hoja seca, y admitía además los colores del pelo corto.
El estándar vigente, de 2021, ya no lo nombra, y el anterior no lo describía; en los anuncios suele llamarse así a un rojizo apagado, más castaño de otoño que zanahoria.
Si un criador lo usa, pregúntale qué color figura en el pedigrí, porque el nombre comercial y el oficial no siempre coinciden.
Además de esos, en pelo duro hay rojos, negro y fuego y chocolate.
Lo que conviene mirar con lupa son los colores raros que se anuncian como exclusivos: entre las criadoras británicas preocupa cada vez más la alopecia por dilución de color, que aparece sobre todo en tonos no reconocidos. Un color raro con sobreprecio puede ser un problema de piel con lazo. El catálogo completo está en los colores del teckel.
Estándar, miniatura o kaninchen: el tamaño cambia la salud (y el precio)
La FCI no separa los tamaños por el peso sino por el perímetro del pecho, medido a partir de los quince meses. Las cifras de cada variedad y cómo medirlo están en estándar, miniatura o kaninchen. Lo interesante en el pelo duro es lo que pasa con la espalda según el tamaño.
En DachsLife, una encuesta con más de dos mil teckels británicos, el estándar de pelo duro salió como la variedad con menos hernias discales diagnosticadas, un 7 %.
El miniatura de pelo duro, en cambio, rondaba el 18 %, a la altura del miniatura de pelo corto (Packer et al., 2016). La barba no protege la espalda: si te tienta un miniatura, la prevención de la IVDD en el teckel va contigo desde el primer día.
El miniatura de pelo duro tiene además una enfermedad casi propia, la de Lafora, una epilepsia hereditaria que suele aparecer pasados los cinco años.
Existe test de ADN y en Reino Unido es obligatorio para los criadores acreditados. Pide el certificado de los padres antes de hablar de fechas de entrega. En el estándar de pelo duro, en Reino Unido se recomienda además una revisión de corazón.
El precio de un cachorro lo desgrana cuánto cuesta un teckel. Aquí basta una regla: parte de lo que pagas a un buen criador son esas pruebas, y un cachorro que llega sin ellas no sale barato. Sale aplazado.
Con un buen origen, el pelo duro vive muchos años: algunas criadoras británicas han tenido estándar de pelo duro que llegaron a los diecisiete. Al envejecer, el manto avisa antes que las canas, porque se vuelve más ralo y más seco.
Lo que su manto te pide al año, y lo poco que deja en el sofá
Primero, la buena noticia: el pelo duro apenas suelta pelo por casa. El pelo viejo no se desprende solo, y por eso hay que retirarlo a mano con el stripping. Por qué no vale la tijera ni la máquina, con las calvas de mis primeros intentos incluidas, lo cuento en los tres tipos de pelo del teckel. Aquí va el calendario.
La mayoría de los mantos piden stripping dos o tres veces al año, aunque hay perros que lo necesitan cada dos meses y otros que aguantan tres o cuatro.
Te lo dice el propio pelo cuando se apaga, pierde la forma y empieza a crecer a mechones. Entre sesión y sesión, un cepillo o un peine metálico una vez por semana, insistiendo en la barba y las cejas, que recogen todo lo que ha pasado por el plato.
Baños, pocos, porque el agua y el champú ablandan la textura. Entre criadores oirás desde «como mucho, uno al mes» hasta «cuatro al año, salvo desastre». El resto de la rutina, uñas y orejas incluidas, está en la higiene según el tipo de pelo.
Tampoco todos los pelos duros son iguales. Hay un manto corto y muy pegado, el de alambre fino, que casi no necesita stripping.
Y hay mantos blandos, en los que el pelo no sale bien con la cuchilla y que algunas criadoras prefieren pasar a máquina, sabiendo que la textura ya no vuelve. Mira el manto de los padres antes de elegir: el del cachorro todavía no te cuenta nada.
En casa, unas veces lo hago yo, en varias sesiones, y otras la peluquera, que tiene más oficio que yo.
Cuchilla, piedra volcánica, peine metálico y tijeras de punta redonda: qué mirar antes de comprarlos, en la guía de stripping y cepillos.
Frente al corto y al largo: qué cambia de verdad al elegir pelo duro
Frente al pelo corto, el duro te pide más trabajo y te deja mucho menos pelo en la ropa oscura. Frente al largo, cambia el cepillo de cada día por unas cuantas sesiones largas al año. En carácter, las diferencias son tendencias, no garantías:
- el corto suele ser el más pegado a su persona
- el largo el más tranquilo
- el duro el más revoltoso
Todo lo demás, el instinto de caza, la cabezonería y los ladridos al timbre, viene de serie en los tres.
Si después de esto sigues mirando anuncios de pelo duro, ya sabes qué te llevas: un terrier pequeño con disfraz de señor serio, que pedirá unas tardes de cuchilla al año y que a cambio no dejará un pelo en el sofá. Solo opiniones.
Para seguir conociendo la raza:
– Cómo llegó el teckel a tener tres pelos y tres tamaños
– Las variedades del teckel, con sus combinaciones
– Todo lo que tiene que ver con la raza
Fuentes consultadas
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Packer, R. M. A., Seath, I. J., O’Neill, D. G., De Decker, S. y Volk, H. A. (2016). «DachsLife 2015: an investigation of lifestyle associations with the risk of intervertebral disc disease in Dachshunds». Canine Genetics and Epidemiology, 3:8. doi:10.1186/s40575-016-0039-8
Richie, V. (2020). The Complete Guide to Dachshunds. LP Media.
Nappe, S. (2007). Teckel. Una introducción completa para el propietario. Hispano Europea.
Dachshund: A Smart Owner’s Guide. Kennel Club Books.
Dehasse, J. (2011). Le teckel. La Griffe, colección «Mon chien de compagnie».