Le pones el cuenco de siempre, lo huele, te mira como si le hubieras servido una factura y se va a tumbar al suelo de la cocina, que en julio es lo único fresco de la casa.
A Trufa le pasa cada verano: el pienso deja de existir para ella y solo acepta lata. La duda llega enseguida, si es capricho, si es para preocuparse y si la comida húmeda para teckel puede ser su comida de verdad o solo un apaño hasta septiembre.
Hay enlaces de afiliación a Amazon en esta guía: si compras desde ellos, la web cobra una pequeña comisión y a ti te cuesta lo mismo. Las tres marcas que aparecen son las que le doy a Trufa en verano; las recetas concretas las he escogido leyendo la etiqueta, y en cada caja digo lo que sé y lo que no.
Esta guía trata de las latas. Cómo elegir el saco está en la guía del mejor pienso para teckel, y el criterio de etiqueta es el mismo en las dos: aquí solo cambia el envase y la cantidad de agua.
Por qué un teckel que aborrece el pienso en verano no está caprichoso
Con calor, casi todos los perros comen menos. Se mueven menos, pasan las horas centrales tumbados y la croqueta seca, que en enero era el mejor momento del día, se convierte en un trámite.
La lata juega con ventaja: huele mucho más, se come sin esfuerzo y lleva muchísima agua, normalmente alrededor de tres cuartas partes de su peso (la etiqueta lo indica como humedad). Para un perro que bebe poco en agosto, ese agua extra suma.
El patrón importa más que el día suelto. Si tu teckel rechaza el pienso cuando aprieta el calor, come lata con ganas, sigue igual de activo y en octubre vuelve a mirar el saco con interés, lo más probable es que sea el verano.
Si rechaza el pienso pero acepta jamón, queso y lo que caiga de tu plato, también hay una explicación sencilla, y no te va a gustar: ha descubierto que esperar funciona.
Ahí conviene no entrar en la subasta. Cada vez que el cuenco se queda lleno y aparece algo mejor, el teckel aprende que la negociación sigue abierta. Si decides pasarle a lata, que sea una decisión tuya, con una comida completa y medida, y no el premio por haber resistido.
Completa o complementaria: la palabra que decide si una lata es comida
Es lo primero que hay que buscar, y en una lata suele estar en letra pequeña. La normativa europea distingue dos cosas. Un alimento completo basta por sí solo para cubrir la ración diaria. Un alimento complementario no: está pensado para acompañar a otro, y si se da solo durante semanas faltarán cosas aunque el perro coma encantado.
Muchas latas que parecen las mejores del pasillo, las de «100 % carne» o «filetes en su jugo», son complementarias. Sirven, pero como acompañamiento para mezclar con el pienso.
El problema aparece en verano, cuando el teckel deja el pienso y la lata complementaria pasa a ser, sin que nadie lo haya decidido, lo único que come. Si va a vivir de latas durante semanas, como hace Trufa, esa palabra es la que manda.
Si la lata no dice ni «completo» ni «complementario» en ningún sitio, trátala como complementaria hasta que la marca te diga lo contrario. Y fíjate en la etapa: hay completos para cachorro, para adulto o para todas las edades, igual que en el pienso.
Carne con nombre, subproductos y proteína única: lo que se lee en dos líneas
Los ingredientes van ordenados por peso, de más a menos, y en una lata el primero casi siempre es carne, porque la carne fresca lleva mucha agua. Lo que separa una lata cuidada de una que solo lo parece es si esa carne tiene nombre: «pollo», «pato», «cordero».
Cuando la etiqueta dice «carnes y subproductos animales» o «derivados de origen animal», sin especificar de qué animal, no sabes qué come tu perro, y la receta puede cambiar de un lote a otro sin que la etiqueta cambie.
Ojo también con el nombre de la portada. Una lata «con pollo» puede llevar poco pollo: esa preposición permite un porcentaje pequeño, y la carne principal puede ser otra. El porcentaje de cada carne, cuando la marca lo da, está en la lista de ingredientes, no en el dibujo.
Si tu teckel tiene picores o el veterinario sospecha una alergia alimentaria, busca latas de proteína única: un solo animal en toda la receta, también en las grasas y los caldos.
Una lata de cordero que lleva grasa de pollo no sirve para descartar el pollo. Es el mismo razonamiento que llevó a Trufa del pienso de carne al de pescado, y que está contado con calma en la guía del pienso.
Pienso, lata o las dos: cómo repartirlo sin cargarle la espalda
Aquí está el error más habitual, y va en las dos direcciones. Como lleva tanta agua, la comida húmeda aporta muchas menos calorías por gramo que el pienso: una lata de paté suele dar entre la cuarta y la tercera parte de lo que da el mismo peso de croqueta, aunque varía mucho entre marcas.
Si cambias gramo por gramo, tu teckel adelgaza sin que nadie lo haya planeado. Si añades la lata encima de la ración completa de pienso, engorda, y en esta raza los kilos de más acaban sobre la columna, como explica la guía de obesidad en el teckel.
La cuenta se hace con calorías, no con gramos. Busca las kcal por 100 gramos en la lata (o en la web de la marca, que a veces es el único sitio donde están) y en el saco, y reparte.
Un ejemplo: si tu teckel necesita unas 300 kcal al día y quieres darle la mitad en lata, son 150 kcal de cada cosa; con una lata de 100 kcal por 100 gramos, salen 150 gramos de lata y la mitad de los gramos de pienso que le dabas.
Sus calorías diarias te las da la calculadora de peso y ración, y sus costillas te dirán si la cuenta funciona, como explica el peso ideal del teckel.
Mezclar pienso y lata en el mismo cuenco no es malo, a pesar de lo que se lee por ahí.
Lo que sí conviene es introducir la lata poco a poco, en una semana o diez días, igual que cualquier cambio de comida: un cuarto, luego la mitad, luego lo que hayas decidido. Si las heces se ablandan, te quedas un par de días en el paso anterior.
Una lata abierta va a la nevera, tapada, y se gasta en dos o tres días, o en lo que indique la marca si dice otra cosa.
Antes de servirla, sácala un rato o mézclala con un poco de agua templada: fría de nevera huele menos, y el olor es justo lo que la hace funcionar. En verano, lo que se quede en el cuenco no espera a la noche. Al fregadero.
¿Y los dientes? La idea de que la lata los estropea y el pienso los limpia tiene menos base de la que parece. En un estudio con 1.350 perros, los que comían solo pienso seco apenas se diferenciaban en salud dental de los que comían otras cosas; lo que sí marcaba diferencias era tener cosas que morder (Harvey et al., 1996).
La lata no le estropea la boca por sí sola, y la croqueta tampoco se la limpia. Eso lo hace el cepillo, como cuenta el cuidado dental del teckel.
Comida húmeda para teckel: las tres marcas de los veranos de Trufa
Trufa come en verano latas de Edgard & Cooper, Taste of the Wild y Terra Canis. Las cinco recetas de abajo no son necesariamente las que come ella: las he elegido dentro de esas marcas mirando la carne con nombre y el tamaño de la lata.
En ninguna de las fichas de Amazon he podido confirmar si dice «alimento completo», así que antes de que sea su única comida, mira la lata o la web de la marca.
Edgard & Cooper paté para adultos, pollo y pavo (6 latas de 400 g)
Paté de una de las tres marcas que come Trufa en verano, con las carnes nombradas en el título. El paté se mezcla bien con el pienso y se reparte fácil en varias tomas, que es lo que necesitas cuando la lata es de 400 gramos y el perro pesa siete u ocho kilos.
Para quién sí: teckels estándar adultos sin problemas con las aves, y casas que quieren mezclar lata y pienso.
Para quién no: un teckel con picores asociados al pollo. Contras: 400 gramos son varios días de nevera para un miniatura; comprueba en la lata que sea alimento completo si va a ser lo único que coma.
Taste of the Wild con cordero, Sierra Mountain (12 latas de 390 g)
Taste of the Wild es también la marca de su pienso, así que en verano el salto a la lata es corto. Esta receta tiene el cordero como carne principal según la ficha, una opción menos habitual que el pollo o la ternera.
Para quién sí: teckels que necesitan alejarse de las aves y casas que ya conocen la marca por el pienso.
Para quién no: quien busca una proteína única estricta sin leer antes la composición entera. Contras: latas grandes para un perro pequeño, y no he podido confirmar en la ficha si es alimento completo.
Taste of the Wild con salmón (lata)
La versión de pescado de la misma marca. La ficha la etiqueta como «sin carne», que solo quiere decir que su proteína es el pescado. Para un teckel que, como Trufa, come pienso de salmón por consejo del veterinario, es la lata más coherente con lo que ya toma.
Para quién sí: teckels que comen pienso de pescado y no deben volver a las carnes de golpe.
Para quién no: quien no soporta el olor a pescado, y te aseguro que lo entiendo. Contras: no he podido confirmar en la ficha si es alimento completo ni el formato exacto; míralo antes de comprar.
Terra Canis Classic, pato con arroz (12 latas de 200 g)
Terra Canis es la tercera marca de los veranos de Trufa y una de las más caras del pasillo. Esta receta tiene el pato como carne principal y viene en lata de 200 gramos, el tamaño que mejor encaja con un teckel: se termina en una o dos tomas y no pasa días en la nevera.
Para quién sí: miniaturas y kaninchen, y teckels que necesitan una carne poco habitual.
Para quién no: quien quiere evitar los cereales, porque lleva arroz. Contras: de las caras; el título de la ficha no dice si es completo.
Terra Canis cordero con calabaza, sin cereales (6 latas de 400 g)
La alternativa de la misma marca sin cereales, con cordero como carne principal y verdura. Para las casas donde el pato no entra o donde el veterinario ha pedido una receta sin cereales.
Para quién sí: teckels adultos que toleran bien el cordero y estándares que se terminan una lata grande en un par de días.
Para quién no: miniaturas, por el tamaño de la lata. Contras: precio alto, y como en las demás, comprueba en el envase que sea alimento completo.
Las tres marcas tienen más recetas de las que caben aquí. Si en tu tienda encuentras otra lata de las mismas marcas, aplícale el mismo filtro: completa, carne con nombre y kcal a la vista.
Cuándo el rechazo ya no es calor: el plazo para llamar al veterinario
Comer menos en agosto es normal. Dejar de comer del todo no lo es. La diferencia entre las dos cosas es si acepta algo: un teckel que rechaza el pienso pero se lanza a la lata está eligiendo, y uno que rechaza también la lata y su premio favorito está diciendo otra cosa.
Si no come nada, ni lata ni premio. Un teckel adulto que pasa un día entero sin comer nada necesita que llames al veterinario ese mismo día. Si además vomita, tiene diarrea, está apagado, no bebe, tiene la tripa dura o se queja al cogerlo, no esperes a que pase el día: eso es hoy, ahora. En un cachorro, el margen es mucho menor; si se salta dos tomas seguidas, llama. Y si lleva días comiendo menos de lo normal y está perdiendo peso, pide cita esta semana aunque lo demás parezca bien.
Las señales que piden urgencia, y las que pueden esperar a mañana, están ordenadas en cuándo llamar al veterinario.
En casa, el verano llega al cuenco antes que al termómetro. Si la lata es completa, lleva carne con nombre y ha entrado en la cuenta de calorías, no estás cediendo a un capricho: estás cambiando de menú con la estación, que es lo mismo que hacemos todos en agosto con el gazpacho.
Para seguir con su plato:
– Báscula, cuenco lento y el resto del equipo de comida
– Raciones, premios y lo que nunca debe comer
– El saco para cuando vuelva el fresco
Fuentes consultadas
Reglamento (CE) n.º 767/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre la comercialización y la utilización de los piensos (definiciones de pienso completo y pienso complementario).
Harvey, C. E., Shofer, F. S. y Laster, L. (1996). «Correlation of diet, other chewing activities and periodontal disease in North American client-owned dogs». Journal of Veterinary Dentistry, 13(3), 101-105.
Torres, T. Lista Comida Húmeda calidad Perros. Grupo «Piensos basura o nutritivos». Licencia CC BY-NC-ND 4.0 (criterio general de lectura de etiquetas).