Las listas de «todo lo que necesita tu teckel» suelen tener cuarenta cosas, y la mitad acaban en un armario con la etiqueta puesta. Esta es más corta porque solo entra lo que usamos de verdad con Ona, una teckel estándar de pelo duro y color jabalí, con un historial de orejas que da para un tomo. El kit de Ona no cambia por temporadas: cambia cuando en casa cambia algo de verdad.
Los dos botones de esta página llevan a Amazon con enlace de afiliación: si compras, Teckel Crew se lleva una pequeña comisión y tú pagas lo mismo. Los dos productos los usa Ona, y ninguna marca paga por estar aquí.
Esta página está a medio hacer, y a propósito. De muchas cosas que usamos todavía no he confirmado la marca y el modelo exactos, y prefiero dejarlas sin nombre antes que recomendarte uno que no es. Se irá completando con marcas y modelos.
Para salir a la calle: arnés siempre, extensible solo en el campo
Ona sale con arnés; el collar plano lleva la placa y poco más. Con un cuello largo y una espalda delicada, cada tirón que da cuando huele algo (y huele algo cada pocos metros) prefiero que acabe en el pecho. Por qué un arnés en Y y cómo medirlo está en la guía del arnés para teckel, con alternativas que no hemos probado.
Ruffwear Flagline
El arnés con el que pasea Ona. Pesa poco, tiene seis puntos de ajuste para cuadrar por separado el cuello largo y el pecho hondo, y lleva un asa sobre el lomo que permite sujetarla en un paso estrecho sin levantarla por la barriga. Se pone y se quita sin pelear con hebillas, que con un teckel que se escurre ya es media salida.
Para quién sí: teckels que pasean mucho, van al campo y de vez en cuando necesitan una mano que los sujete.
Para quién no: quien solo da la vuelta a la manzana: hay arneses más sencillos. Contras: se talla por perímetro de pecho y muchos estándar caen entre dos tallas, así que mide antes de pedirlo.
flexi Neon S, cinta de 5 metros
La extensible que usamos en el campo cuando no conocemos la zona, siempre enganchada al arnés; en las que Ona conoce y no tienen carretera cerca, va suelta. Ona persigue conejos y no hay llamada que compita con eso, así que es la forma de darle cinco metros de margen sin soltarla. Es de cinta y no de cordón, con color neón y pegatinas reflectantes que al atardecer se agradecen.
Para quién sí: caminos y campo con un teckel que no vuelve cuando huele algo.
Para quién no: la ciudad, donde no la usamos: ahí va una correa corta y fija. Contras: hay que frenar antes de que llegue al final de la cinta, o el tirón lo absorbe su cuerpo.
El cajón del stripping, la parte más grande del kit de Ona
Ona es de pelo duro, así que en casa hay un cajón dedicado. Dentro: dos cuchillas de stripping, una para el cuerpo y otra para las zonas delicadas; una piedra volcánica para la pelusa y los sitios donde la cuchilla no entra; unas tijeras de acabado para patas, cara y cola, y una maquinilla para la barriga, que es zona donde el stripping no compensa.
Unas veces lo hago yo, en dos sesiones porque una entera nos agota a las dos, y otras se lo hace la peluquera, que tiene más oficio y tarda unas tres horas.
Qué comprar si empiezas, y cómo usar cada cosa sin dejar calvas, está en la guía de stripping y cepillos. Cómo negocia Ona cada sesión, en los tipos de pelo del teckel.
Orejas: un gel, unos polvos y mucha constancia
Las orejas de Ona son tema fijo en esta casa. Ha tenido otitis de hongos, de bacterias y de ácaros, y en su clínica ya la reciben preguntando qué toca esta vez. Lo que más ha reducido los sustos es la limpieza preventiva: un gel limpiador ótico, que no chorrea y se reparte con un masaje en la base de la oreja, y unos polvos específicos para retirar los pelillos del canal, que con la humedad le ponen la casa a la infección. Cómo se hace, en ojos y oídos del teckel.
La limpieza no cura nada. Si sacude la cabeza sin parar, se rasca hasta hacerse heridas, le huele la oreja o ves secreción oscura, pide cita con el veterinario en uno o dos días y no esperes a que se le pase: el detalle está en otitis en el teckel.
La herramienta más usada no es de perros
Es una báscula de cocina. El pienso de Ona pasa por ella en cada toma, porque con una espalda como la suya los gramos cuentan, y la escena completa está en el peso ideal del teckel. Si no sabes cuánto debería comer el tuyo, la calculadora de peso y ración te da un punto de partida.
Rampas, una cama baja y un transportín con la puerta abierta
Ona tiene rampas para el sofá y para la cama desde hace años. Las usa casi siempre, y el casi lo decide ella. Aun así, cada bajada por la rampa es un salto menos para su columna; cómo elegir una que tu teckel vaya a usar de verdad está en rampas y escalones para teckel.
Para descansar, en el libro defiendo dos detalles que parecen poca cosa y no lo son: una cama a ras de suelo, a la que no tenga que saltar para llegar, y un transportín abierto en casa que funcione como refugio y no solo como caja de viaje. La guía de camas está en preparación; mientras tanto, descanso y espalda explica qué buscar.
Para cansarle la cabeza: premios escondidos
El juego que más cansa a Ona no viene en caja: son unos cuantos premios escondidos por la casa y la orden de buscar. Quince minutos de olfato la dejan más tranquila que un paseo con prisas, cosa que tardé en creerme. Lo que usamos para complicarle la búsqueda lo pondremos aquí con nombre; las ideas y el porqué, en juego y olfato.
De momento, el kit cabe en un cajón, una percha y la encimera de la cocina. Si algún día esta página se llena de cosas que Ona no usa, algo habremos hecho mal.
Por dónde seguir:
– Todas las guías de Equipo
– La lista del primer día, si el teckel aún no ha llegado
– Cepillos e higiene según su pelo
La lista de la compra, con criterio y sin marcas
El manual gratuito de Teckel Crew incluye la lista de lo que hace falta de verdad, las rutinas de cuidado y la tabla de urgencias para la nevera.
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