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Arnés o collar para tu teckel: lo que dicen los estudios

Arnés o collar: si lo preguntas en un grupo de propietarios de teckel, la respuesta llega en segundos, en mayúsculas y con varios signos de exclamación. Arnés, siempre, que el collar destroza la espalda. Es un consejo razonable con un problema: la frase del final no la respalda ningún estudio. Y cuando alguien comprueba que le han vendido una certeza que no lo era, tiende a dudar también de lo que sí es verdad.

Así que aquí va la versión con fuentes. Lo que sabemos sobre arnés o collar en el teckel, lo que no, cuándo el arnés gana sin discusión y para qué sigue sirviendo el collar. Spoiler: los dos tienen sitio, pero no para lo mismo.

Por qué la pregunta se hace con miedo

Un teckel tiene una columna larga y unos discos que envejecen antes que los de casi cualquier otra raza. La hernia discal puede aparecer en la zona lumbar, pero también en el cuello. Cuando una raza tiene ese historial, todo lo que toca el cuello, incluida una correa tensa, parece sospechoso. Esa preocupación es legítima. Lo que conviene es separarla de lo que los datos permiten afirmar. Para el contexto completo de la enfermedad, mira la guía de IVDD en el teckel.

Lo que encontraron al preguntar a dos mil propietarios

El estudio DachsLife 2015 preguntó a propietarios de más de dos mil teckels del Reino Unido por su estilo de vida y por si su perro había tenido una hernia discal (Packer et al., 2016). La mayoría paseaba con collar, un 64 %, y casi un 29 % con arnés. Cuando los autores los compararon con los perros que no usaban ninguno de los dos, ni el collar ni el arnés se asociaron de forma significativa con más o menos IVDD. Tampoco que el perro tirase de la correa.

Linda Whitwam (2021) recoge un dato del Dachshund Breed Council que parece decir lo contrario: los teckels de más de tres años que paseaban con arnés habían tenido 2,3 veces más episodios de IVDD que los que paseaban con collar. Ella misma añade la explicación probable. No hay ninguna prueba de que el arnés causara nada; lo más plausible es que muchos propietarios pasaran al arnés después de la lesión. El efecto va al revés de lo que parece.

Conclusión honesta: con lo publicado hasta hoy, no se puede decir que el collar provoque hernias discales en el teckel, ni que el arnés las prevenga. Lo que sí hay son buenas razones para elegir uno u otro según el perro.

Cuándo el arnés gana sin discusión

Whitwam es clara en un caso: si tu teckel ha tenido una lesión de cuello, como una hernia discal cervical, el arnés es la opción. No tiene sentido que la correa tire precisamente de la zona lesionada. Si ha tenido cualquier episodio de espalda, la decisión la tomas con tu veterinario, que conoce dónde fue.

El segundo caso son los ojos. En un estudio con perros que tiraban de la correa, la presión dentro del ojo subió de forma significativa cuando la fuerza iba al cuello a través de un collar, y no cuando iba a un arnés (Pauli et al., 2006). Los autores recomiendan arnés en perros con glaucoma, córnea débil u otros problemas en los que esa subida pueda hacer daño. En una raza con problemas oculares hereditarios, como la PRA cord1 de los miniatura, merece la pena tenerlo en cuenta, y si tu teckel tiene un diagnóstico ocular, pregúntalo en la consulta.

El tercero es el teckel que tira. Whitwam recuerda que enseñar a un teckel a no tirar de la correa reduce la tensión sobre su espalda, y mientras lo aprende, es mejor que esa fuerza no vaya entera al cuello. Si además tose cuando tira, cuéntaselo al veterinario: la tos al tirar del collar puede tener varias causas, y es criterio mío, no de un estudio, pasar al arnés mientras lo averiguas.

Para qué sigue sirviendo el collar

Para llevar la chapa con tu teléfono. El microchip es obligatorio y es lo que lee una clínica o una protectora, pero el vecino que se encuentra a tu teckel en la calle no lleva lector. Kennel Club Books recuerda que la chapa en el collar o en el arnés sigue siendo la forma más rápida de que alguien te localice, con la pega de que puede perderse.

Sirve también para un teckel que pasea suelto y sin tirar, en un perro sin antecedentes de cuello ni de ojos. Y para los primeros días de un cachorro: Whitwam propone empezar con un collar ligero y pasar al arnés cuando haya aprendido a ir con correa. Un apunte de seguridad suyo que conviene no olvidar: quítale el collar y la chapa si lo dejas solo en casa o en el transportín, porque se pueden enganchar.

Cómo elegir y ajustar un arnés para un cuerpo largo

El teckel tiene el pecho profundo, el cuerpo largo y estrecho y las patas cortas, una combinación que no siempre encaja en las tallas pensadas para perros de proporciones estándar. Tómale las medidas del contorno del pecho, por la parte más ancha detrás de las patas delanteras, y del cuello, antes de comprar nada.

Un diseño que encaja bien con esta anatomía es el arnés en Y: dos tiras forman una Y sobre el pecho, una pasa entre las patas delanteras y ninguna cruza por delante de los hombros, así que no presiona la garganta. Es una preferencia razonable por su diseño, pero no conozco ningún estudio que lo haya comparado en teckels; tómalo como criterio, no como dato.

Ajuste: lo que hay que comprobar

Whitwam da las pautas. Que quede ajustado, sin bailar, pero sin apretar ni costar trabajo ponerlo. Que no roce en las axilas ni en ningún otro punto. Si la anilla de la correa va delante, en el pecho, tiene que quedar alta; si cuelga baja, no controla el tirón. Si puedes, pruébale varios antes de comprar el primero, y haz un par de ensayos sin perro para saber por dónde entra cada pata antes de enfrentarte a un teckel nervioso porque huele a paseo.

Para el collar, la regla clásica: que quepan dos dedos entre el collar y el cuello. Y una costumbre que no sale en ningún manual pero sí en cualquier caso de espalda: no levantes nunca a tu teckel por el asa del arnés. Su cuerpo queda colgando y la columna sin apoyo, justo lo contrario de cómo hay que cogerlo, con una mano bajo el pecho y otra bajo el trasero.

Qué arnés elegir para un teckel, por tallas y por tipo de paseo, lo contará la guía de compra de la sección de Equipo. Aquí no recomendamos modelos: preferimos que lo elijas sabiendo para qué lo quieres.

Entonces, ¿arnés o collar?

Para pasear con correa, arnés, sobre todo si tira, si ha tenido algo de cuello o espalda o si tiene un problema en los ojos. No porque el collar le vaya a provocar una hernia, que eso no está demostrado, sino porque reparte la fuerza lejos de una zona que en esta raza conviene no castigar. Para llevar la chapa y en casa, un collar ligero, o la chapa en el propio arnés.

Y el arnés no es una correa de adiestramiento. Si tu teckel tira como si le pagaran por metro, el problema tiene solución en la educación, con premios y paciencia, y la sección de adiestramiento va de eso.

Arnés, rampas, sofá y escaleras, con estudios

La guía gratuita de la espalda del teckel separa lo que respaldan los estudios de lo que es tradición, e incluye criterios para elegir arnés, rampa y cama.

Descarga la guía de la espalda

No soy veterinaria. Si tu teckel ha tenido una hernia discal o tiene un problema en los ojos, pregunta en la consulta qué conviene en su caso concreto. Y si se queja al ponerle el arnés o el collar, o tose al tirar, que lo vean esta semana.

Para seguir:
– Ejercicio del teckel: cuánto y cómo
– Cómo se nota que a un teckel le duele algo
– El cachorro de teckel, de la correa a la espalda

Fuentes consultadas

Packer, R. M. A., Seath, I. J., O’Neill, D. G., De Decker, S. y Volk, H. A. (2016). «DachsLife 2015: an investigation of lifestyle associations with the risk of intervertebral disc disease in Dachshunds». Canine Genetics and Epidemiology, 3:8. doi:10.1186/s40575-016-0039-8
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Pauli, A. M., Bentley, E., Diehl, K. A. y Miller, P. E. (2006). «Effects of the application of neck pressure by a collar or harness on intraocular pressure in dogs». Journal of the American Animal Hospital Association, 42(3):207-211. doi:10.5326/0420207
Dachshund: A Smart Owner’s Guide. Kennel Club Books.