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Garrapata en tu teckel: cómo quitarla bien y cuándo ir al vet

La notas al rascarle detrás de la oreja: un bulto pequeño, gris, que ayer no estaba. Lo primero que pide el cuerpo es arrancarla de un tirón, echarle alcohol o buscar en el móvil enfermedades con nombre en latín, y casi todo eso empeora las cosas. Una garrapata se resuelve con unas pinzas, dos minutos de pulso firme y cuatro semanas de atención.

Esta guía va de eso: de encontrar las garrapatas en el teckel, quitarlas enteras y saber qué mirar en los días siguientes. La prevención (pipetas, collares, comprimidos y calendario) tiene su propia página, la de calendario y productos de desparasitación del teckel, y aquí no se repite.

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Sacar la garrapata entera, sin tirones y en dos minutos

Cuanto antes la quites, mejor. Varios de los microbios que llevan las garrapatas no pasan al perro en el primer minuto: las hembras suelen necesitar entre 24 y 48 horas de comida antes de poder transmitir Babesia, y la bacteria de la enfermedad de Lyme necesita que siga pegada a la piel al menos entre 16 y 24 horas (ESCCAP, 2024).

Las horas cuentan. Por eso no esperes a la cita de la semana que viene: si sabes hacerlo, se quita hoy en casa.

  1. Pon a tu teckel en un sitio estable, sobre una toalla en la mesa o en tu regazo, y si puedes que otra persona le sujete el pecho y le vaya dando premios pequeños. Si tienes guantes, póntelos.
  2. Separa el pelo con los dedos hasta ver el punto exacto en que la garrapata entra en la piel.
  3. Coloca la pinza o el gancho lo más pegado posible a la piel, agarrando la cabeza y no el cuerpo hinchado, que si se aprieta puede soltar su contenido dentro.
  4. Si usas un gancho o una pinza de las que se giran, gira despacio, siempre en el mismo sentido, hasta que suelte. Si son unas pinzas de punta fina, tira hacia arriba de forma lenta y constante, sin retorcer. Nada de arrancar.
  5. Mira la zona, límpiala con el antiséptico del botiquín básico y lávate las manos.

Si es la primera vez y te tiembla el pulso, pedir en la clínica que te enseñen con la primera garrapata es tiempo bien gastado. La siguiente ya la quitas tú.

MYDAISY, juego de 5 pinzas para garrapatas

Es la herramienta que tengo en mi lista para esto: un juego de cinco pinzas pensadas solo para garrapatas, que ocupan menos que un llavero y caben en el botiquín y en la mochila del campo. No tengo una prueba larga con Trufa que contarte; lo que tienen a favor es que agarran por la base, que es justo lo que no consiguen unas pinzas de depilar.

Para quién sí: quien pasea por campo, monte o hierba alta y quiere poder quitarla en el momento, sin esperar a llegar a casa.

Para quién no: si no vas a atreverte a usarlas, mejor aprende primero en la clínica. Contras: cinco son muchas para una sola casa; reparte una en el coche y otra en la mochila.

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Lo que no debes echarle encima antes de quitarla

El consejo de la abuela sigue circulando por los parques: un algodón con alcohol, una gota de aceite, vaselina para que «se ahogue y salga sola». Las guías veterinarias europeas lo descartan de forma expresa, con el aceite, el alcohol y el éter en la lista de lo que no se usa (ESCCAP, 2010).

El motivo es sencillo: una garrapata agobiada no se suelta educadamente, y mientras tanto sigue con la boca dentro.

Tampoco la aplastes entre los dedos, ni antes ni después de sacarla, y deja el mechero en el cajón. Acercar una llama a un perro que se mueve es una idea que solo parece buena a la una de la madrugada.

Si se queda la cabeza dentro, no cavas

A veces la garrapata sale y en la piel queda un puntito oscuro. Son las piezas de la boca, y muchas veces la propia piel acaba expulsándolas. No hurgues con una aguja: es la forma más rápida de convertir un punto en una herida. Limpia la zona y vigílala los días siguientes.

Lo que sí merece atención es la reacción. Cuando la extracción no sale limpia, la picadura puede infectarse o formar un pequeño absceso alrededor de esos restos. Un bultito en el sitio de la picadura es una reacción frecuente.

Pero si en dos o tres días, en vez de ir a menos, la zona está más roja, caliente, supura o le duele cuando la tocas, pide cita en uno o dos días; si además está apagado o con fiebre, ese mismo día.

Dónde se esconden las garrapatas en el teckel

Se suben desde la hierba y buscan piel fina: la cara, las orejas, las axilas, entre los dedos, las ingles y alrededor del ano son sus sitios preferidos, y también toda la parte de abajo del cuerpo, según las guías veterinarias europeas.

En un perro cuya tripa pasa la mañana a un palmo del suelo, la parte de abajo es casi todo. Por eso la revisión se hace por debajo, no acariciando el lomo.

El pelo cambia la técnica. En el pelo duro, el subpelo es tan denso que una garrapata pequeña se nota antes con los dedos que con los ojos: pasa las yemas a contrapelo, despacio, buscando un granito que no estaba.

En el pelo corto se ven mejor, aunque en los colores oscuros cuesta distinguirlas. En el pelo largo, mira bien las orejas, los flecos y entre los dedos. La revisión del pelo según su tipo te sirve de rutina para el resto del año.

Trufa va al campo con la flexi enganchada al arnés porque persigue conejos, y los conejos no viven en caminos asfaltados. Si tu teckel también hace vida de matorral, ayuda seguir siempre el mismo orden para no saltarte nada:

  1. cabeza y orejas
  2. cuello por debajo del arnés o del collar
  3. axilas
  4. tripa
  5. ingles
  6. dedos y cola

Son cinco minutos, y la mayoría de los teckels los aceptan como un masaje que les debías.

Las cuatro semanas siguientes: qué vigilar y cuándo llamar

Quitar la garrapata no cierra el asunto. Entre las que transmiten en España están la babesiosis (o piroplasmosis), la ehrlichiosis y la anaplasmosis, y en casi toda Europa, salvo las zonas más cálidas del sur, la enfermedad de Lyme.

Ninguna da la cara al día siguiente: la babesiosis aguda tarda entre una y tres semanas en mostrar síntomas, la ehrlichiosis entre 8 y 20 días, y la infección de Lyme puede tardar hasta cuatro semanas en extenderse por el cuerpo (ESCCAP, 2024).

Así que apunta la fecha y la zona donde estaba. Guarda la garrapata en un bote cerrado con esa fecha escrita, por si el veterinario quiere verla. Y durante las cuatro semanas siguientes, fíjate en lo de siempre: si come con las mismas ganas, si viene a la puerta cuando llegas, si duerme como duerme.

Llama al veterinario el mismo día si, en las cuatro semanas siguientes a quitarle una garrapata, tu teckel tiene fiebre, está apagado, deja de comer o vomita. Si le ves las encías pálidas o amarillentas, si la orina sale rojiza o color óxido, si sangra por la nariz, si respira con dificultad o se queda sin fuerzas para levantarse, vete a urgencias ya, no mañana. Y di siempre que tuvo una garrapata y cuándo: esa fecha orienta las pruebas.

La cojera que va y viene, o que salta de una pata a otra, pide cita en dos o tres días, aunque hayan pasado más de cuatro semanas desde la garrapata; si llega con fiebre o decaimiento, ese mismo día. Para todo lo demás, la tabla de cuándo llamar al veterinario ordena qué es «hoy» y qué puede esperar a mañana.

Para que no vuelva, la prevención tiene su propia guía

Una garrapata encontrada suele significar que hay más que no has visto, sobre todo las pequeñas que todavía no han comido. Las guías europeas recomiendan, tras encontrar una, mantener la protección el resto de la temporada en ese perro y en los que conviven con él.

En el sur de Europa la temporada fuerte es la primavera y el verano, pero algunas especies comen todo el año, así que el invierno no es una tregua.

Qué producto, cada cuánto y cuál evitar si en casa hay gato está en la guía de desparasitación del teckel, y el resto de rutinas, en la sección de cuidados. Aquí solo queda el hábito: revisar después de cada salida al campo, aunque llegues cansada y tu teckel huela a todo menos a casa.

La garrapata que encuentras hoy es la que no ha tenido tiempo. Las que preocupan son las que no se buscan.

No soy veterinaria: esto es lo que he aprendido conviviendo con una teckel de pelo duro que va al campo siempre que puede y leyendo más de la cuenta.

Si después de una garrapata tu teckel tiene fiebre, deja de comer o la ves apagada, no esperes a ver si se le pasa: llama a tu veterinario hoy. El diagnóstico lo hace siempre quien puede hacer un análisis de sangre.

Para seguir con la revisión:
– Pipeta, collar o comprimido: la desparasitación del teckel
– Lo que tiene que haber en el botiquín de un teckel
– Cómo cuidar el pelo según la variedad

Fuentes consultadas

ESCCAP (2024). Control of Vector-Borne Diseases in Dogs and Cats. Guía ESCCAP n.º 5, 5.ª edición. esccap.org
ESCCAP (2010). Ectoparásitos: control de insectos y garrapatas que parasitan a perros y gatos. Guía ESCCAP n.º 3, adaptación al castellano. esccap.org
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Richie, V. (2020). The Complete Guide to Dachshunds. LP Media.

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