Casi todo el mundo que quiere comprar un teckel empieza igual: una foto preciosa en un portal de anuncios, un precio redondo y un vendedor que contesta en dos minutos. Los que tienen suerte acaban, meses después, en la lista de espera de una criadora que les ha preguntado cuántos escalones hay hasta su piso y con quién se queda el perro en agosto. El camino entre esos dos puntos es más corto de lo que parece si sabes qué mirar.
Esta página reúne todo lo que conviene saber antes de comprar un teckel a un criador: cómo se reconoce al responsable, qué pruebas de salud tiene que enseñarte, qué dice la ley española y por qué el precio no certifica nada. Está pensada para quien todavía no tiene perro y quiere que el primero salga bien.
Lo que encontrarás en esta sección:
- Las banderas rojas de un criadero a evitar, para descartar rápido.
- Qué preguntar al criador antes de pagar la señal, con las pruebas de ADN y la radiografía de columna.
- El precio real de un teckel: compra, primer año y coste anual.
- Cachorro o adulto y macho o hembra, sin mitos.
El criador responsable se nota en lo que te pregunta a ti
El primer filtro es casi psicológico. Un buen criador tiene pocas camadas al año, suele trabajar con lista de espera y cría una sola raza, o como mucho dos. Y antes de hablar de dinero, te hace un interrogatorio: dónde vives, si hay niños, quién se queda con el perro en agosto. Linda Whitwam, que recoge en su manual la experiencia de decenas de criadores británicos y estadounidenses, lo resume en una idea que conviene tatuarse: el criador que no te pregunta nada solo está interesado en venderte algo.
El segundo filtro es la visita. Tienes que ver a la madre con los cachorros, en el sitio donde se han criado, y ver cómo se comporta con ellos. Las señales completas, con ejemplos, están en la guía de banderas rojas de criaderos de teckel.
La espalda de tu teckel se decide antes de que nazca
En el teckel, comprar bien significa sobre todo comprar una columna. En la encuesta DachsLife, con más de 2.000 teckels británicos, el 15,7 % había tenido un diagnóstico veterinario de enfermedad discal, con diferencias grandes entre variedades: del 24,4 % del estándar de pelo corto al 7,1 % del estándar de pelo duro (Packer et al., 2016). Una parte de ese riesgo se hereda, y por eso los programas serios de cría radiografían la columna de los reproductores.
El Teckel Club de España lo explica en un documento firmado por la veterinaria Ana Prats Sanz: las calcificaciones de los discos se ven en una radiografía simple hecha con el perro sedado, idealmente entre los 24 y los 48 meses de edad, y cuantas más calcificaciones tiene un perro joven, más riesgo de hernia en el futuro. Un estudio finlandés con resonancias a teckels jóvenes y sin síntomas confirmó que el número de calcificaciones visibles en la radiografía refleja bien el desgaste real de los discos, y concluyó que se puede criar en contra de la enfermedad combinando radiografías y genética (Reunanen et al., 2023).
A eso se suman las pruebas de ADN que dependen de la variedad (cord1-PRA en los miniatura, Lafora en el miniatura de pelo duro) y una norma que no admite matices: nunca se cruzan dos dapples. El código ético del Teckel Club de España lo prohíbe expresamente, y la razón está en lo que le pasa a un doble dapple. El detalle de cada prueba, y cómo pedirla, está en las preguntas al criador.
Guía gratis: la espalda de tu teckel
Si vas a comprar un teckel, la espalda es lo primero que conviene entender. Veinte páginas para prevenir en casa y distinguir en diez segundos una señal de «llamo mañana» de una de «coche, ahora».
Quiero la guía de la espaldaLo que dice la ley española (y lo que la ley no garantiza)
Desde la Ley 7/2023 de bienestar animal, los perros solo pueden venderse directamente desde un criador registrado, sin intermediarios, y su venta en tiendas de animales está prohibida. El cachorro debe tener al menos dos meses en el momento de la venta, y cuatro si se vende desde un sitio distinto de aquel en el que nació. La misma ley obliga a quien vaya a tener un perro a hacer un curso gratuito y a contratar un seguro de responsabilidad civil, aunque ambas obligaciones dependen de un reglamento que, en octubre de 2026, sigue en proyecto.
Ninguna de esas normas dice nada sobre la salud de la columna, los ojos o el carácter de los padres. Tampoco el pedigrí: el LOE de la Real Sociedad Canina de España acredita de quién desciende el cachorro, no de qué va a enfermar. Conviene pedirlo, comprobarlo y no confundirlo con un certificado de salud.
El precio de un teckel engaña en las dos direcciones
Un cachorro muy barato casi siempre lo es porque alguien se ha ahorrado las radiografías, las pruebas y las semanas de socialización. Pero un precio alto tampoco demuestra nada: en los portales de anuncios, los colores de moda se cobran más caros con independencia de que los padres estén testados. El desglose de lo que cuesta un teckel de verdad, de la señal a los quince años, está en el precio real de un teckel.
Dónde empezar a buscar sin perderte en anuncios
El sitio más razonable para empezar es el listado de criadores del Teckel Club de España, el club de la raza integrado en la Real Sociedad Canina, que lo actualiza periódicamente. Estar en el listado no certifica las pruebas de salud de cada camada, así que úsalo como punto de partida y pregunta igual. Las monográficas y exposiciones del club también sirven para conocer criadores en persona y ver a sus perros adultos, que son el mejor adelanto de cómo será el tuyo.
Y si después de leer todo esto la compra te parece una gincana, hay otro camino igual de legítimo: adoptar un teckel. Antes de cualquiera de los dos, merece la pena pasar por el test honesto de si el teckel es para ti.
Comprar un teckel bien cuesta unos meses de espera. Comprarlo mal puede costar quince años de consultas. La lista de espera, vista así, es una ganga.
Para seguir leyendo:
– Las preguntas que separan a un criador serio de uno que improvisa
– IVDD en el teckel, explicada antes de que haga falta
– Todo lo que conviene saber antes de tener un teckel
Fuentes consultadas
Packer, R. M. A., Seath, I. J., O’Neill, D. G., De Decker, S. y Volk, H. A. (2016). «DachsLife 2015: an investigation of lifestyle associations with the risk of intervertebral disc disease in Dachshunds». Canine Genetics and Epidemiology, 3:8. doi:10.1186/s40575-016-0039-8
Reunanen, V. L. J., Jokinen, T. S., Hytönen, M. K., Junnila, J. J. T. y Lappalainen, A. K. (2023). «Evaluation of intervertebral disc degeneration in young adult asymptomatic Dachshunds with magnetic resonance imaging and radiography». Acta Veterinaria Scandinavica, 65:42. doi:10.1186/s13028-023-00702-0
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).
Prats Sanz, A. (2023). Enfermedad discal en el teckel. El screening radiográfico como herramienta en la prevención de la enfermedad discal. Teckel Club de España. teckelclub.es
Teckel Club de España (2020). Código de ética del Teckel Club de España. teckelclub.es
Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. Boletín Oficial del Estado, n.º 75, de 29 de marzo de 2023 (arts. 27, 30, 52, 55 y 58). BOE-A-2023-7936
Real Sociedad Canina de España (2025). Reglamento del Libro de Orígenes Español (LOE) y del Registro de Razas Caninas (RRC). rsce.es