En la protectora te enseñan a un perro con cuerpo de salchicha, patas de algo más alto y una cara que no termina de decidirse, y en la ficha pone «cruce de teckel». Tú solo quieres saber dos cosas antes de firmar: si ha heredado la espalda delicada de la raza y cómo será dentro de un año. La respuesta corta a la primera es incómoda, y por eso merece explicarla bien.
Un cruce de teckel no es un teckel rebajado ni una versión mejorada. Es una mezcla de dos genéticas, y algunas cosas se heredan de forma bastante previsible mientras que otras son pura lotería. Aquí tienes cuáles son cuáles, con lo que dicen los estudios y sin prometer lo que nadie puede prometer.
Los cruces de teckel que más se ven en España
Basta con mirar lo que la gente busca para hacerse una idea: chihuahua, bodeguero, podenco, yorkshire, caniche, jack russell, pinscher y beagle. Son razas pequeñas o medianas, muchas de caza, y casi todas abundan en las casas y en las protectoras de aquí. La tabla resume qué suele aportar el otro lado y qué se sabe de su espalda.
| Cruce con | Qué suele aportar | La copia del gen de los discos en esa raza |
|---|---|---|
| Chihuahua | Tamaño muy pequeño, cabeza redonda, carácter de alarma | Poco frecuente |
| Pinscher miniatura | Patas finas, energía, mucho nervio | No se encontró en la raza |
| Beagle | Olfato, voz, más tamaño | Prácticamente todos la llevan |
| Bodeguero, jack russell o yorkshire | Instinto de terrier ratonero, mucha actividad | Sin datos publicados que yo haya encontrado |
| Podenco | Más pata, más tamaño y caza de rastro y de vista | Sin datos publicados |
| Caniche | Pelo rizado o mixto que puede pedir peluquería | Sin datos de la variedad toy o mini en mi fuente |
La última columna es la importante, y no por la razón que parece. Como vas a ver ahora, en casi cualquier cruce de teckel el gen de los discos llega igualmente por el lado del teckel.
Patas más largas no significa espalda a salvo
El teckel debe sus patas a dos copias extra de un mismo gen del crecimiento, el FGF4, colocadas en dos cromosomas distintos. Una, en el cromosoma 18, se descubrió primero y explica buena parte del acortamiento de las patas; cómo se encontró está contado en las curiosidades del teckel. La otra, en el cromosoma 12, es la que importa aquí, porque hace dos cosas a la vez: acorta los huesos largos y hace que los discos de la columna envejezcan antes.
El matiz que cambia todo para un cruce es cómo se hereda. Para la altura, cada copia suma: un perro con una copia sale algo más bajo que uno sin ninguna, y uno con dos, más bajo todavía. Para los discos no hace falta tanto, y con una sola copia el disco ya cambia (Brown et al., 2017). Es decir, que un cruce puede salir con las patas bastante más largas que un teckel y llevar dentro la misma columna que le preocupa a cualquier dueño de la raza.
Y lo más probable es que la lleve. En un estudio de la Universidad de California con más de quinientos perros operados de hernia discal, la frecuencia de esa copia en el teckel rondaba el 99 %, así que un cachorro hijo de un teckel casi siempre recibe una. Entre los perros mestizos del mismo trabajo, los que la llevaban terminaban operados de una hernia discal unas quince veces más que los que no (Batcher et al., 2019).
Si el otro padre es un beagle, que también la tiene prácticamente fijada, el cachorro probablemente lleve dos copias, igual que un teckel. Si es un pinscher miniatura o un pomerania, que no la tienen, llevará una. En ninguno de los dos casos llevará cero.
Existe un test de ADN para esa copia. En un teckel de raza dice poco, porque casi todos la tienen, y por eso el club español no lo recomienda como prueba única, algo que se explica en las preguntas al criador. En un cruce sí puede servir para saber si estás en el grupo de riesgo. Un resultado limpio no garantiza una espalda perfecta y uno positivo no condena a nadie.
Tamaño, pelo y carácter: lo que se hereda y lo que es lotería
El tamaño suele quedar entre el de los dos padres, pero dentro de una misma camada puede variar bastante, porque cada cachorro hereda su propia combinación. Si adoptas un cachorro y no conoces a los padres, desconfía de quien te asegure lo que pesará de adulto. El peso de hoy y la edad dan una pista, poco más.
El pelo sí sigue reglas más claras. La barba y las cejas del teckel de pelo duro dependen de una variante dominante, así que basta con que el cachorro herede una copia para que le salgan; el pelo largo depende de una recesiva y solo aparece si llega de los dos padres (Cadieu et al., 2009).
Por eso, cuando se habla del «cruce» de teckel de pelo duro y de pelo corto, que en realidad sigue siendo un teckel, suelen salir cachorros con barba. A veces con un pelo menos áspero que el de un duro de dos padres duros, y esa textura cambia el cepillado: lo tienes explicado en los tres pelajes del teckel.
El carácter es lo menos previsible. Hay rasgos con base genética, pero dentro de una misma raza ya hay perros tímidos, valientes, pegajosos e independientes, y en un cruce el abanico se abre. Lo que sí conviene dar por hecho es el instinto de caza cuando los dos padres son cazadores: un teckel con bodeguero, con jack russell o con podenco tiene muchas papeletas de seguir un rastro sin mirar atrás. La llamada y la correa larga en el campo, desde el primer día.
Si adoptas un cruce de teckel, trátalo como teckel hasta que se demuestre lo contrario
Las protectoras españolas tienen muchos más cruces que teckels de raza, y ampliar la búsqueda a cruces es lo que más acorta la espera. Si te decides, estas son las costumbres que le ahorran disgustos a su espalda, sea cual sea la proporción de teckel que lleve:
- Peso controlado desde el primer mes. Cada kilo de más carga una columna que quizá no esté preparada para ello.
- Nada de saltos repetidos desde el sofá o la cama; una rampa o un escalón cuestan menos que una visita a urgencias.
- Arnés para la correa, no collar, sobre todo si tira.
- Músculo con paseos diarios y juegos de olfato; la actividad normal protege, no desgasta.
- Conocer las señales de una hernia: espalda encorvada, tembleque, no querer moverse o arrastrar las patas traseras.
Si ves cualquiera de esas señales, no esperes a ver si se le pasa: ese mismo día, al veterinario; si arrastra las patas o no puede ponerse de pie, en ese momento. Cómo distinguir una molestia de una urgencia está en las señales de dolor del teckel, y qué es la enfermedad y cómo se trata, en la IVDD en el teckel.
Cruzar a propósito: lo que conviene saber antes
Hay quien cruza un teckel con otra raza buscando un perro «con las patas un poco más largas» y la espalda del otro. La genética de arriba explica por qué esa promesa no se sostiene: la copia de los discos viaja con el teckel. Ningún cruce de diseño, por bonito que sea su nombre, garantiza una columna sana.
Hay un segundo riesgo que se ve menos. El dapple del teckel es el mismo gen que el merle de otras razas, como el chihuahua, el pomerania o el border collie. Si un teckel dapple se cruza con un perro merle, la camada corre el mismo riesgo de sordera y problemas oculares que la de dos dapples, que está explicado en el teckel doble dapple. No tiene que parecer dapple para llevarlo: algunos merle apenas se notan.
Y si lo que buscas es un teckel, ojo con el caso contrario. Más de una criadora avisa de que muchos cachorros anunciados como teckel son en realidad cruces, y el precio de raza no viene con la genética de raza. Cómo se detecta un criadero que no es lo que dice está en las red flags de los criaderos.
Un cruce de teckel puede ser el mejor perro que hayas tenido. Solo hay que cuidarle la espalda como si fuera entera de la raza, porque la parte que importa casi siempre lo es.
Antes de decidirte por un cruce:
– Todo sobre el teckel, de la madriguera al sofá
– El carácter que traerá la mitad teckel
– Cómo es adoptar un teckel (o casi) en España
Fuentes consultadas
Brown, E. A., Dickinson, P. J., Mansour, T., Sturges, B. K., Aguilar, M., Young, A. E., Korff, C., Lind, J., Ettinger, C. L., Varon, S., Pollard, R., Brown, C. T., Raudsepp, T. y Bannasch, D. L. (2017). «FGF4 retrogene on CFA12 is responsible for chondrodystrophy and intervertebral disc disease in dogs». Proceedings of the National Academy of Sciences, 114(43), 11476-11481. doi:10.1073/pnas.1709082114
Batcher, K., Dickinson, P., Giuffrida, M., Sturges, B., Vernau, K., Knipe, M., Rasouliha, S. H., Drögemüller, C., Leeb, T., Maciejczyk, K., Jenkins, C. A., Mellersh, C. y Bannasch, D. (2019). «Phenotypic Effects of FGF4 Retrogenes on Intervertebral Disc Disease in Dogs». Genes, 10(6), 435. doi:10.3390/genes10060435
Cadieu, E., Neff, M. W., Quignon, P. et al. (2009). «Coat variation in the domestic dog is governed by variants in three genes». Science, 326(5949), 150-153. doi:10.1126/science.1177808
Parker, H. G., VonHoldt, B. M., Quignon, P. et al. (2009). «An expressed fgf4 retrogene is associated with breed-defining chondrodysplasia in domestic dogs». Science, 325(5943), 995-998. doi:10.1126/science.1173275
Whitwam, L. (2021). The Dachshund Handbook: For Standard & Miniature Dachshunds. Recomendado por el Health Committee del Dachshund Breed Council (Reino Unido).